América pegó primero, resistió después y terminó celebrando un clásico de oro
Yeison Guzmán apareció en el momento justo para darle al América de Cali una victoria 1-0 sobre Atlético Nacional en un Pascual Guerrero encendido. Los escarlatas completaron cuatro victorias en línea y se quedaron solos en la cima de la Liga II-2026. Foto Cortesía.
El Pascual Guerrero tenía una cita con la historia. No era una noche cualquiera ni un partido más del calendario. América de Cali y Atlético Nacional volvieron a encontrarse en uno de esos duelos que el fútbol colombiano espera con especial atención, un clásico donde cada pelota dividida parece tener un significado diferente y donde un error puede terminar escribiendo la historia.
Y la historia de esta vez fue roja.
América derrotó 1-0 a Nacional, consiguió su cuarta victoria consecutiva en el campeonato y alcanzó los 12 puntos de 12 posibles, una campaña perfecta que lo dejó como líder solitario del torneo.
Pero no fue una victoria construida desde la facilidad. Fue una victoria de paciencia, de concentración y, sobre todo, de saber aprovechar el momento exacto.
Un primer tiempo de pocas emociones
Desde el comienzo quedó claro que ninguno quería regalar espacios. América, respaldado por su público, intentó asumir la iniciativa, pero sin lanzarse desesperadamente al ataque. El conjunto escarlata sabía que enfrente tenía a un Nacional con jugadores capaces de cambiar un partido con una sola aparición.
Por eso el equipo local avanzó con cautela.
Nacional, entretanto, tuvo momentos de mayor posesión y manejó buena parte del balón, pero tampoco encontró la profundidad necesaria para convertir ese dominio territorial en ocasiones claras. El partido entró así en una especie de ajedrez futbolístico: movimientos medidos, pocos riesgos y mucha disputa en la mitad de la cancha.
El primer tiempo se fue consumiendo sin que ninguno lograra romper el cero. 0-0 al descanso.
El clásico necesitaba una chispa, esa chispa llegó apenas comenzó el segundo tiempo. Guzmán sacó la llave. América salió al complemento con otra determinación.
En una de las primeras aproximaciones de la segunda mitad, la defensa de Nacional perdió el orden y Yeison Guzmán encontró el espacio que estaba esperando.
El volante escarlata recibió habilitado, quedó frente a Franco Armani y no perdonó. Cara a cara con el arquero argentino, Guzmán definió con categoría y mandó la pelota al fondo de la red. Gol del América. El Pascual Guerrero explotó.
Era el 1-0, pero por la manera como se produjo parecía valer mucho más que un simple gol. Era el golpe que rompía un partido cerrado y obligaba a Nacional a cambiar completamente el libreto.
Además, tenía un ingrediente especial: Guzmán aplicaba la llamada “ley del ex”, al marcarle a un equipo que conocía bien.
Nacional buscó la respuesta
El gol obligó al conjunto verdolaga a adelantar sus líneas. Ya no servía administrar el balón. Había que atacar. Y Nacional comenzó a encontrar algunos espacios.
Alfredo Morelos y Edwin Cardona tuvieron aproximaciones importantes, buscando el empate, pero encontraron a un América bien parado y a un Jean Fernandes concentrado bajo los tres palos. El arquero brasileño terminó siendo una de las piezas importantes de la resistencia escarlata.
Nacional necesitaba algo más.
Por eso, alrededor del minuto 63, Lucas González movió el banco. Entraron Juan Manuel Rengifo y Samuel Velásquez en lugar de Matheus Uribe y Yeicar Perlaza, buscando darle mayor energía y claridad al ataque.
Pero América entendió que el partido ya no se jugaba con la misma lógica del primer tiempo. Ahora había que defender la ventaja.
El clásico comenzó a calentarse
Con el reloj avanzando y Nacional buscando desesperadamente el empate, el partido empezó a adquirir esa temperatura propia de los grandes clásicos.
Sobre el minuto 77 se produjo un encontronazo entre Adrián Ramos y Edwin Cardona. La discusión rápidamente provocó la reacción de los demás futbolistas, que acudieron a respaldar a sus compañeros.
El partido se calentó.
Y en esos minutos América encontró algo que necesitaba tanto como el fútbol: oficio para manejar la ventaja. Los escarlatas supieron enfriar el ritmo cuando fue necesario y trataron de mantener lejos de su arco a un Nacional que ya jugaba con la urgencia del resultado.
El drama apareció en el descuento
Cuando parecía que América tenía la victoria en el bolsillo, el fútbol volvió a demostrar que los clásicos nunca se terminan antes del pitazo final. El árbitro Bismark Santiago añadió cuatro minutos.
Y en el 90+3', Nacional encontró lo que parecía ser el empate. William Tesillo bajó una pelota que recibió Cristian “Chicho” Arango, quien remató de primera intención y desató por unos segundos la celebración verdolaga.
Pero había algo por revisar. El árbitro acudió al VAR para verificar la jugada y apareció la polémica: una posible mano en la acción previa. La revisión confirmó la infracción. Gol anulado.
El Pascual Guerrero volvió a respirar.
Nacional había tenido el empate en sus manos, pero la tecnología terminó confirmando que la jugada no podía convertirse en el 1-1.
El pitazo final fue rojo
Después del susto final, América aguantó los últimos segundos y llegó el pitazo definitivo.
América de Cali 1-0 Atlético Nacional. Un resultado corto, pero enorme para el conjunto escarlata.
No necesitó una goleada. No necesitó dominar durante los 90 minutos. Necesitó esperar, encontrar el espacio y defender después.
Y eso también es ganar. El equipo dirigido por David González llegó a 12 puntos de 12 posibles y se convirtió en líder solitario de la Liga II-2026.
Nacional, por su parte, se marchó del Pascual Guerrero con la sensación de haber tenido opciones para regresar a Medellín con algo más, especialmente después del gol anulado en el último suspiro.
Un América que empieza a ilusionar. Cuatro partidos. Cuatro victorias. Doce puntos. Ese es el balance de un América que comienza a enviar un mensaje claro al campeonato: no quiere ser protagonista de paso; quiere pelear arriba.
La victoria ante Nacional, además, tiene un valor diferente. Porque los clásicos no solamente entregan tres puntos. Entregan confianza. Entregan autoridad.
Y algunas veces, como ocurrió anoche en el Pascual Guerrero, también entregan la certeza de que un equipo sabe sufrir cuando el partido lo exige.
Yeison Guzmán puso la firma. Jean Fernandes puso el candado. Y América puso los tres puntos en el bolsillo. La noche terminó vestida de rojo. Y desde lo más alto de la tabla, el América ya comienza a mirar a todos desde arriba.
Síntesis del Juego
4ª fecha de la liga
Domingo 9 de agosto, 8:30 p.m.
Equipos: América de Cali 1-0 Atlético Nacional
Escenario: Estadio Pascual Guerrero-Cali
Árbitros:
Central: Bismarks Santiago-Atlántico
Asistente # 1: Cristian Aguirre-Caldas
Asistente # 2: Robinson Medina-Risaralda
Cuarto: Cristhian Mosquera-Valle
Formaciones:
América: Jean Fernandes; Omar Bertel, Dany Rosero, Cristián Tovar, Yani Quintero (Córdoba, 84); Rafael Carrascal (Cavadía, 83), Josen Escobar; Edson Tortolero (Lucumi, 60), Yeison Guzmán, Tilman Palacios y Tomás Ángel (Adrián Ramos, 71).
Amonestados: C. Tovar (34’), J. Fernandes (46’), R. Carrascal (77’)
Goles: Y. Guzman (46’)
D.T.: David González
Atlético Nacional: Franco Armani; Yeicar Perlaza (Velásquez, 63), Simón García, William Tesillo, Milton Casco; Matheus Uribe (Rengifo, 63), Jorman Campuzano; Andrés Sarmiento (Cristian Arango, 71) Marlos Moreno, Edwin Cardona (Rodríguez, 90+1) y Alfredo Morelos.
Amonestados: S. García (67’), A. Morelos (77’), M. Moreno (81’), M. Casco (90’+6’)
Goles: sin anotaciones
D.T.: Lucas González.
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