EDITORIAL | El deporte de Itagüí merece mucho más que aplausos esporádicos
Cuando el talento no encuentra quién lo cuente.
Hay municipios que construyen su historia con ladrillos. Itagüí la ha construido, además, con el esfuerzo silencioso de miles de deportistas que durante décadas han llevado el nombre de la ciudad mucho más allá de las fronteras de Antioquia y de Colombia.
Desde los años setenta —e incluso antes—, esta tierra ha sido una verdadera cantera de campeones. El ciclismo, el bicicrós, el boxeo, el fútbol, el patinaje y muchas otras disciplinas han encontrado aquí un terreno fértil para sembrar talento. Son innumerables los deportistas nacidos en Itagüí que han llegado a ligas europeas, árabes, rusas, italianas, españolas y a diversos países de América Latina, donde comenzaron siendo desconocidos y terminaron convirtiéndose en referentes gracias a su disciplina y capacidad.
Ese es el verdadero patrimonio de Itagüí.
Durante los últimos años, El Escenario de los Clásicos ha asumido, casi en solitario, la tarea de rescatar esa memoria deportiva y de visibilizar a quienes día tras día escriben nuevas páginas de esa historia. Lo hemos hecho con pasión, con convicción y con el profundo orgullo de pertenecer a una tierra que respira deporte.
Pero también debemos decirlo con absoluta claridad: una sola página no puede cargar sobre sus hombros la responsabilidad de mostrar toda la riqueza deportiva de un municipio como Itagüí.
Y aquí comienza la verdadera reflexión.
Itagüí cuenta con una infraestructura deportiva envidiable. El Coliseo El Cubo, el Polideportivo Óscar López Escobar y numerosos escenarios reciben diariamente a cientos de niños, jóvenes y adultos que entrenan con disciplina, sacrificio y sueños enormes. Allí nacen historias que merecen ser conocidas.
Sin embargo, la difusión de ese trabajo está muy lejos de reflejar la magnitud de lo que realmente ocurre.
No se trata simplemente de publicar fotografías de eventos o de informar resultados de vez en cuando. Se trata de construir identidad. De contar historias. De mostrar procesos. De presentar a los nuevos talentos antes de que triunfen en otras ciudades o en otros países. Porque cuando un deportista itagüiseño llega a la élite, ya es demasiado tarde para decir que siempre fue un orgullo del municipio.
El orgullo debe construirse desde sus primeros pasos. Por eso surge una pregunta inevitable.
¿Está recibiendo el deporte itagüiseño el tratamiento comunicacional que realmente merece?
Resulta difícil entender que un municipio con la capacidad administrativa y económica de Itagüí no tenga una estrategia de comunicación deportiva mucho más sólida, permanente y especializada.
No hablamos de presupuesto. Hablamos de prioridades. Porque recursos existen.
Lo que parece faltar es una visión que comprenda que comunicar deporte también es invertir en prevención social, en identidad ciudadana, en sentido de pertenencia y en inspiración para las nuevas generaciones.
Mientras cientos de jóvenes entrenan desde muy temprano hasta entrada la noche, muchas de esas historias pasan completamente inadvertidas.
Y eso duele.
Duele porque detrás de cada uniforme hay familias que hacen enormes sacrificios económicos; entrenadores que dedican su vida a formar personas antes que campeones; dirigentes comprometidos que luchan diariamente contra múltiples dificultades; y deportistas que muchas veces entrenan sin las condiciones ideales, pero jamás renuncian a sus sueños.
Ellos también merecen visibilidad.
No únicamente cuando ganan un campeonato nacional o cuando representan a Colombia en un evento internacional.
Merecen ser protagonistas durante todo el proceso.
También vale la pena preguntarse si el deporte competitivo está ocupando el lugar que le corresponde dentro de las estrategias de comunicación institucional. La cultura, el arte y la recreación son pilares fundamentales de cualquier sociedad y deben seguir fortaleciéndose. Pero ese reconocimiento no puede significar que el deporte de alto rendimiento quede relegado a un segundo plano.
Itagüí no necesita escoger entre cultura y deporte. Necesita comunicar ambos con la misma dignidad.
Como itagüiseño, como periodista deportivo y como alguien que ha seguido durante más de cuatro décadas el crecimiento del deporte en esta ciudad, resulta inevitable sentir preocupación al observar que municipios con menos infraestructura y menores recursos logran proyectar mejor el trabajo de sus deportistas.
No es una crítica destructiva. Es una invitación respetuosa a reflexionar.
Porque cuando una administración comunica bien el deporte, no solamente fortalece la imagen institucional; fortalece la autoestima colectiva de todo un municipio.
Los grandes campeones no nacen únicamente en las pistas, en las canchas o en los coliseos.
También nacen cuando alguien decide contar su historia. Y quizá esa sea la deuda pendiente.
Desde El Escenario de los Clásicos seguiremos haciendo nuestra parte, porque creemos profundamente en el deporte como herramienta de transformación social. Pero también creemos que ha llegado el momento de que quienes tienen la responsabilidad institucional de comunicar comprendan que el deporte no puede seguir siendo un actor secundario en una ciudad que ha construido buena parte de su prestigio precisamente gracias a sus deportistas.
Itagüí tiene campeones. Tiene historia. Tiene presente. Tiene futuro.
Lo que necesita es que ese inmenso patrimonio deportivo sea contado con la misma grandeza con la que sus atletas lo construyen cada día.
ver más...
La audiencia no desaparece de un día para otro… se va cuando deja de sentirse escuchada. La verdadera competencia no es otra estación, es la indiferencia. ¿Qué está haciendo hoy la radio para que sus oyentes regresen mañana?
A su edad, la barranquillera sigue vigente en al ámbito musical.
A los 91 años falleció el compositor antioqueño que inmortalizó “El camino de la vida”, una obra que se convirtió en el himno de la familia colombiana y en uno de los mayores tesoros del cancionero nacional. Su legado permanecerá intacto en cada generación que encuentre en sus letras el verdadero sentido de la vida.
Fernando Londoño Echavarría deja un legado imborrable como innovador de la radio, pionero del reguetón en Colombia y referente de varias generaciones de locutores. El Escenario de los Clásicos tuvo el privilegio de entrevistarlo y conocer de cerca al hombre detrás del micrófono. Foto Cortesía Foto tomada de: static.wixstatic.com
Una de las voces doradas de la música tropical y la guaracha, murió en España rodeado de su familia.
La icónica cantante galesa ha fallecido a los 75 años en Portugal tras sufrir complicaciones derivadas de una perforación intestinal