Carolina con un promisorio futuro


En las piernas de Caro, el bicicrós rueda firme y seguro

Una de las bicicrosistas con más futuro en el municipio de Itagüí, sin duda alguna: Carolina Peñuela, una niña con apenas 10 años de edad y es la tercera deportista mejor calificada después de Estefanía Gómez y María Paulina Osorno.

Desde pequeña le ha gustado la bicicleta, los inicios de Carolina fueron en el Hockey en patines de cuatro ruedas, cuando la prima Manuela Peñuela (selección Antioquia y Colombia en Hockey),  pasó a representar al país,  ya no hubo ese acompañamiento para ella.

Su prima fue un espejo, lo mismo que su padre que fue un ciclista del Orgullo Paisa, el abuelo también montó en bicicleta, podríamos decir que tiene vena deportiva, herencia deportiva. El tío paterno fue atleta y corrió por Itagüí.

En la unidad juega futbol porque sus amiguitos la invitan, cursa quinto de primaria en el Colegio de la Presentación de la Estrella, ve al papá como un apoyo grande.

Desde los dos años y medio ha montado en bicicleta, después de salirse del Hockey, lo que más la apasionaba era el fútbol, polifuncional en este deporte de masas. Estuvo en Envigado FC solo un mes, no se le veía la pasión que manejó con el Hockey, posteriormente se dio una vuelta por el Cubo con el papá, un día cualquiera vio niños en la pista de bicicrós montando, hablaron con Leoncio Castrillón y esa misma semana ingresó a semilleros.

De eso hace ya dos años y medio, desde agosto de 2012, después de los Juegos Olímpicos de Mariana Pajón en la que se dio esa fiebre por el bicicrós.

Todo el 2013 fue de aprendizaje. A Carolina no la conocían en Belén, La Estrella, Envigado en ninguna pista de bicicrós, entrenó todo el tiempo con Castrillón quien fue fundamental en el proceso.

Llega el año 2014 y empieza a salir en las Copas Alcaldías de Itagüí  y Copa Antioquia,  a medida que se iba dando el proceso, que entre otras cosas ha sido muy acelerado, se empezó a correr Copa Oriente, La Medicancer, todo lo que aparecía en Belén, fue entonces como empezó a surgir.

Ese mismo año fue muy productivo para Peñuela, quedó campeona en todas las válidas que hubo en Antioquia excepto interclubes que quedó subcampeona porque no las corrió todas.

En la parte de escolares defiende los colores siderenses por estudiar allí en ese municipio. Desde mitad del año pasado ha venido participando en diferentes carreras, acumulando puntos para su clasificación a la cita orbital de 2016 en Medellín, Carolina empezó de 26 participantes en la categoría 9-10 años damas a nivel nacional , la primera válida la corrió en Bogotá, donde queda los dos días quinta, luego fue a Pereira y allí quedó cuarta las dos ocasiones, en Girardota Antioquia cogió pódium los dos días en un tercer lugar, al finalizar el año quedó 5ª en el ranking nacional de 22 niñas.

Este año ha hecho un proceso más diferente y exigente que el año pasado, subió de categoría 11-12, tiene un déficit realmente porque cumple años finalizando el año, entonces prácticamente ella es del 1 de noviembre y todo el 2015 corre con 10 años hasta el 1 de noviembre que cumple 11 y las niñas que realmente hay en este momento en la categoría tienen 12 años, donde aquí en Antioquia mirando el ranking en estos momentos está segunda, de ahí para atrás aproximadamente unas 16 corredoras en Antioquia de 11-12 años.

Actualmente entrena con toda la categoría élite de Itagüí de 15 años y más.

Uno de los grandes apoyos son los abuelos paternos, todo radica en ellos, se preocupan mucho en la alimentación, el apoyo de los padres es fundamental, su padre la acompaña todos los días a su entrenamiento.

En la actualidad tiene un patrocinio de un almacén de repuestos de bicicletas que la surte de todo lo que le hace falta para su “caballito de acero”, convirtiéndose en un gran apoyo por lo costoso del deporte.

El bicicrós es un deporte elitista, luego del triunfo de Pajón en los Juegos Olímpicos de 2012 se ha vuelto más popular y se consiguen bicicletas un poco más favorables, pero no deja de ser elitista.

Es una agradecida con el Club Saltamontes, porque otros clubes la han invitado a que engrose sus nominas y ha preferido quedarse en Itagüí.

Un día de Carolina Peñuela empieza a las 5 de la mañana, luego de organizarse y desayunar llega su transporte colegial para cumplir su jornada matinal académica, a las dos de la tarde luego de salir de estudiar, en casa de sus abuelos hace sus tareas escolares, posteriormente se desplaza con su papá a los entrenamientos en la pista de bicicrós.

Goza de gran aprecio y admiración, lo mismo de un gran apoyo de las directivas de la institución educativa donde estudia, le dan su gran reconocimiento y goza de gran aprecio de sus compañeritas que la buscan para jugar cualquier otro deporte.

En todas las Válidas Nacionales, el acompañamiento familiar es fundamental

Reconoce a Iván Darío Hernández como un gran técnico y un gran apoyo tanto en sus entrenamientos como en sus acompañamientos a las carreras nacionales.

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