¡Con angustia avanzó Perú a semifinal! Paraguay pecó en los penaltis
Ambos equipos igualaron 3-3 en un partido intenso, que ambos terminaron con 10 hombres
¡Con dramatismo! Así fue la clasificación de Perú a la semifinal de la Copa América, tras superar a Paraguay en una definición por penaltis larga y angustiosa, que acabó favoreciendo a los de Gareca.
En los penaltis, Romero arrancaba con pie derecho para Paraguay; seguía Lapadula, siempre efectivo; Alonso pateaba impecable a su turno; Yotún se daba el lujo de pincharla y celebrar; pero Martínez enviaba a las nubes su cobro con tan buena fortuna que corregía su arquero Silva, cuando atajaba el cobro de Ormeño; pero fallaba de nuevo Samudio con otro cobro a la tribuna y entonces Tapia metía presión con el buen cobro ante Silva; era turno de Piris Da Motta, quien cobraba bien, y le tocaba a Cueva el de la celebración, pero se la negó el portero paraguayo en una gran volada. Entonces, era uno y uno para decidir al clasificado: Gallese apareció justo y atajó el cobro de Espínola y entonces cobro Trauco con un cobro pegadito al palo y entonces sí era hora de abrazarse por fin, con ese triunfo 4-3 desde los 11 pasos. En el tiempo regular era un 3-3 a pura garra y dedicación de los paraguayos. A los 10 minutos ya Gómez castigaba a Perú con un derechazo, a la salida de un tiro de esquina, la eterna pelota quieta para Paraguay. Pero no tardó tanto en reaccionar el equipo de Gareca con la diferencia del talento de Carillo y el dulce momento de Lapadula, amo y señor de las opciones de gol para su país: se juntaron a los 21 minutos y fue el 1-1 parcial. Y pasó derecho el italiano más peruano a los 40 con un zurdazo inatajable de este Lapadula que se ponía a la altura de Messi en la tabla de goleadores y desataba la locuta entre los suyos con ese 2-1 parcial. Justo antes del pitazo sufría un golpe más Paraguay, tras la justa expulsión de Gómez, falta contra el goleador rival que le valía la segunda amarilla. Pero Paraguay tenía una ilusión más antes del final, un remate de Alonso a quemarropa tras... otro cobro de tiro de esquina, la fórmula que todo lo arregla en el equipo de Berizzo.
El tema es que Perú no decayó, que sintió el golpe pero se fue adelante por la victoria en el tiempo regular y a los 70 minutos se desperdiciaba un lindo sombrero de Carrillo para habilitar a Lapadula, cuyo remate frontal lo atajó Silva. Y así no fue la fortuna sino esa insistencia lo que acabó en el 3-2, a los 80, cuando el remate de Yotún rozó a Rojas y se le coló al arquero Silva, quien a esa altura casi que hacía milagros para evitar la caída de su arco. El lío es que a los 85 salió expulsado Carrillo por una falta tonta y luego a los 90, ¡a los 90!, Gallese perdió el duelo con Samudio y sus lentos zagueros hicieron lo demás: entró solo Ávalos y marcó el 3-3 que forzó los penaltis, esos que parecían castigar las muestras de jerarquía de Perú y premiar la entrega y la vocación de lucha de Paraguay, que hizo mucho en medio de sus limitaciones y sin Almiron, a quien había perdido por lesión. Los clasificados son los peruanos y ahora, en la semifinal, todo lo que pasó en Goiania es recuerdo. Adiós a un serio candidato.
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