Alfredo Di Stéfano, \\
Entre los más grandes de la historia
Fue quien inventó los goles imposibles de tacón. Tenía calidad pero también intensidad y agresividad y además un ansia por la victoria que trasmitía en cada partido, todos los que le vieron jugar le recuerdan como el hombre que nunca daba nada por perdido.
Con él se rompieron fronteras en el mundo de los fichajes. Fue una de las primeras estrellas del fútbol venido de otro continente. Levantó cinco copas de Europa y se convirtió en un mito dentro y fuera del campo.
En la publicidad también fue un revolucionario, imagínense en 1962 a un futbolista anunciando medias de mujer. La campaña solo duró tres días, el presidente Santiago Bernabéu se empeño en retirarlo.
El secuestro que protagonizó en la ficción se convirtió en realidad a los pocos meses, le secuestraron en Caracas y la noticia llenó decenas de portadas. Por todo esto junto a don Alfredo siempre irá unido el adjetivo de revolucionario.
Una de sus frases más famosas era:" hacer goles, es como hacer el amor, muchos lo hacen, pero ninguno mejor que yo"
Fue integrante de aquel famoso Vallet Azul de Millonarios en Colombia en la Época del Dorado.
Hace dos meses no juega, ¿cuánto tiempo necesitará para ponerse a tono en un club tan exigente como lo es el Rey de Copas verde?
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Hoy, el Museo de Camilo Sesto, un lugar donde el artista no para de cantar.
Melina Mercouri, la gran protagonista de una canción eterna. La actriz griega fue la inspiración de la Voz Melódica de España en el año 1975, año en que salió publicada una canción que nunca envejece.
A las 7 y 45 de la mañana del martes 12 de julio de 1785 los habitantes de Santa Fe de Bogotá sintieron el furor de un terremoto.
«El pueblo donde las piedras hablan». Población que dista de Valencia 117 kilómetros, hora y media la separa en tren y en carro.
El comunicador fue uno de los rostros más populares de la televisión colombiana y, además, ocupó una curul en el Senado de la República.
La audiencia no desaparece de un día para otro… se va cuando deja de sentirse escuchada. La verdadera competencia no es otra estación, es la indiferencia. ¿Qué está haciendo hoy la radio para que sus oyentes regresen mañana?