El pequeño gigante del ataque del Pony itagüiseño
Desde los cuatro años se dio cuenta que el fútbol era lo suyo
Cada que vemos a un niño del equipo que participa en el Pony en representación del fútbol itagüiseño, vemos en su carita los sueños, las ilusiones, la alegría y el hambre por el deporte más popular del mundo.
Sebastián Jaramillo Toro, un niño del barrio Olivares de Itagüí conoció un balón de fútbol a los 4 años de edad, no dudó en saber que ese sería su amigo permanente, hoy cuando salta a la cancha tiene muy claro que su ilusión es ser el mejor jugador de este país y ojalá en el equipo de sus sueños, el Atlético Nacional.
El hijo de John Edison y Alejandra, es un ferviente admirador de Lionel Messi, “Algún día quiero ser como él, y ser el mejor jugador del mundo” Subraya con gran emoción.
El pequeño soñador es rápido, una de sus características físicas cuando ataca con el balón en sus pies es su lengua, a cada instante cuando va en carrera con el útil de juego, la lleva entre sus dientes dando la sensación de que la muerde.
Sebastián, el gran amigo de Tomás Maya y Cristian Aristizábal, sus compañeros de equipo, el pequeño gigante del ataque en el equipo itagüiseño del Pony Fútbol, el que le pone alegría a la delantera, cada avance suyo es una posibilidad de gol bien sea para él o sus compañeros, siempre será un motivo grande de alegría en el fútbol.
Hace dos meses no juega, ¿cuánto tiempo necesitará para ponerse a tono en un club tan exigente como lo es el Rey de Copas verde?
ver más...
Hoy, el Museo de Camilo Sesto, un lugar donde el artista no para de cantar.
Melina Mercouri, la gran protagonista de una canción eterna. La actriz griega fue la inspiración de la Voz Melódica de España en el año 1975, año en que salió publicada una canción que nunca envejece.
A las 7 y 45 de la mañana del martes 12 de julio de 1785 los habitantes de Santa Fe de Bogotá sintieron el furor de un terremoto.
«El pueblo donde las piedras hablan». Población que dista de Valencia 117 kilómetros, hora y media la separa en tren y en carro.
El comunicador fue uno de los rostros más populares de la televisión colombiana y, además, ocupó una curul en el Senado de la República.
La audiencia no desaparece de un día para otro… se va cuando deja de sentirse escuchada. La verdadera competencia no es otra estación, es la indiferencia. ¿Qué está haciendo hoy la radio para que sus oyentes regresen mañana?